Superando el Estrés Laboral

¿Son los millennials la generación “perezosa” o las exigencias han aumentado?

Estudios demuestran que la cantidad de empleados que sufren de estrés es alta y ha aumentado a casi un 40%. Si descuidas tus niveles de estrés, este puede afectarte seriamente. 

Para evitar un “burnout” laboral, toma en cuenta los siguientes tips:

1. El positivismo es clave.

Intenta iniciar tu día de la mejor manera. Si llegas estresado y de mala actitud al trabajo, te hará más propenso al estrés laboral. Desayuna nutritivo, planifica tu día antes de salir de casa y sobre todo mantén una buena actitud; al cambiar tu mentalidad, no permitirás que el tráfico o cualquier otro inconveniente afecte tu día.

Pequeñitos cambios en tu rutina pueden hacer toda la diferencia. 

2. Mantén una buena dieta y estilo de vida.

Nuestra salud física afecta directamente nuestro bienestar mental y emocional. Comer saludable, hacer ejercicio y cuidar de tu salud mental te ayudan a mejorar tu mindset. No te quedes sedentario por mucho tiempo y oxigena tu cuerpo. Toma abundante agua y mantente activo(a), te hará sentir energizado(a) y más feliz.

3. Haz amigos dentro de la oficina.

No es necesario que seas amigo de todos pero tener al menos una persona en la que puedas confiar y expresar tus sentimientos te hará sentir entendido y escuchado.

Socializar es un respiro en tu día a día, procura reír y hablar de temas fuera del trabajo para un break rutinario.

4. No critiques a tus compañeros.

Las críticas constructivas son bienvenidas, sin embargo mucha crítica puede crear un entorno negativo. 

Si bien no siempre le caemos bien a todo el mundo, no permitas que las acciones de los otros te afecten. Por tu paz mental, lo mejor es intentar aceptar a los demás y centrarse en las cualidades positivas.  

5. Recompénsate.

Después de un largo día de trabajo es justo y necesario que te recompenses a ti mismo(a) con las cosas que te gustan: ese helado de chocolate, tu película favorita, salir a caminar o ir al salón. ¡Te lo mereces! 

6. Respira.

Tómate pequeños lapsos del día para inhalar y exhalar controladamente. Medita. Saca todo lo que tengas en tu mente y concéntrate solamente en inhalar y exhalar. La mejor respiración es con el diafragma y no con el abdomen. 

Lee más sobre ejercicios de respiración aquí 

Por último, tómate las cosas con calma. El mundo no se va a acabar por pequeñas cosas, así que ve paso por paso y no te estreses de más; como dice la frase: “hay más tiempo que vida” así que vive un día a la vez.

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